Día Mundial de la Salud: formación para una atención más integrada
Cada 7 de abril, el Día Mundial de la Salud invita a poner el foco en los factores que contribuyen a mejorar la salud de las personas y la calidad de los sistemas de atención.
En un contexto en el que la atención integrada social y sanitaria es cada vez más necesaria, poner el foco también en la dimensión social de la formación es totalmente coherente con la realidad del sector. La salud y el bienestar de las personas no dependen sólo de la atención asistencial, sino también de factores sociales como el acompañamiento, los cuidados, la inclusión, el entorno relacional o la coordinación entre servicios.
Por eso, este año queremos visibilizar especialmente la formación dirigida a profesionales del ámbito social, que trabajan de forma complementaria ya menudo compartida con los equipos de salud para ofrecer una atención más integral, coordinada y centrada en las personas.
Durante el último año, estas iniciativas han abordado ámbitos clave como la salud mental , los cuidados , la gestión de equipos , la inclusión social y la promoción de la igualdad , con una participación significativa de profesionales de diferentes perfiles y servicios. Estas iniciativas muestran que la formación es también una herramienta clave para fortalecer la respuesta del sistema y conectar mejor las dimensiones sanitaria y social de la atención.
Cuidar a los equipos para mejorar la atención
Uno de los proyectos destacados es el programa Empodera't, de Qida dirigido a los Servicios de Atención Domiciliaria del Consejo Comarcal de El Baix Empordà, el Ayuntamiento de Valls y el Ayuntamiento de Lloret de Mar. Han participado 65 personas en una propuesta orientada a reforzar competencias como la atención centrada en la persona, la gestión emocional, la resolución de conflictos, la ética asistencial o la seguridad de las personas atendidas. El objetivo ha sido doble: mejorar la calidad de la atención y cuidar también el bienestar de las profesionales.
En esta misma línea, UCF ha desarrollado otras acciones formativas sobre atención centrada en la persona en los cuidados auxiliares, promoción de la salud del profesional y uso de la historia de vida como herramienta para adaptar mejor la atención a las necesidades individuales.
Por ejemplo, el proyecto desarrollado con el Hospital de Cerdanya , donde se han trabajado competencias vinculadas a la comunicación, la coordinación y la calidad asistencial en un entorno especialmente complejo como es el transfronterizo. La formación, conducida por José Luis Buenache , ha puesto el foco en la adaptación de herramientas formativas a contextos reales y diversos, así como en la gestión del tiempo y la optimización del día a día profesional.
Salud mental y prevención: una línea prioritaria
Una parte relevante de los proyectos impulsados durante este período se ha centrado en la salud mental, especialmente en la prevención y abordaje de la conducta suicida. En el marco del Plan Director de Salud Mental y Adicciones , se han impulsado formaciones dirigidas, entre otros, a profesionales de centros de protección a la infancia y la adolescencia, de la red comunitaria y del ámbito penitenciario.
Estas acciones han llegado a cientos de profesionales. Destacan iniciativas como la formación en atención a la conducta suicida desde la red comunitaria de salud mental y adicciones , con más de 700 personas inscritas, o la formación en prevención del suicidio en el ámbito penitenciario, con 365 participantes. También se han desarrollado programas específicos sobre conducta suicida y autolesiones no suicidas en centros de protección a la infancia y la adolescencia .
Paralelamente, se han impulsado cursos especializados en el diagnóstico y abordaje del trastorno del espectro autista (TEA) y del trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), ampliando así el alcance de la formación en salud mental a diferentes realidades profesionales y asistenciales.
Proyectos para reforzar la práctica en el ámbito residencial
En el ámbito social y residencial en las formaciones se han abordado aspectos como la comunicación y la resolución de conflictos, las dimensiones del liderazgo o la atención a la sexualidad y la afectividad de las personas con discapacidad funcional, contribuyendo a una práctica más ajustada, respetuosa y centrada en las personas.
En este contexto, destaca el proyecto de formación en gestión de conflictos desarrollado con la Fundación Apip-Acam , entidad del ámbito social, dirigido a profesionales que trabajan con personas con diversidad funcional. La iniciativa ha contado también con la participación de José Luis Buenache, que pone en valor la importancia de generar espacios de aprendizaje compartido y de bienestar para los equipos profesionales.
También se han trabajado temas como Atención centrada en el paciente en los cuidados auxiliares y promoción de la salud del profesional , y La historia de vida como instrumento de la atención centrada en la persona con el Centro Geriátrico Adolfo Montañá de la Fundación Privada Hospital Asilo de Granollers.
Alianzas y formación con valor social
UCF también quiere que sus formaciones y eventos tengan un impacto más allá del aula. Por eso, apuesta por colaborar con entidades con valor social, de forma que la actividad formativa contribuya también a dar espacio, visibilidad y recursos a proyectos comprometidos con la inclusión y el bienestar de las personas.
Esta forma de hacer se concreta, por ejemplo, en el uso de los servicios de catering como los de Cuina Justa o Fundación Vinne en eventos y formaciones de UCF, y en la realización de actividades formativas en espacios de entidades como Fundació Catalònia. Son colaboraciones que refuerzan una mirada coherente con los valores del sector y que conectan la formación con una mayor dimensión social.
En conjunto, estos proyectos y colaboraciones ponen de manifiesto que la mejora de la salud pasa también por la capacitación de los y las profesionales del sector salud y social. Disponer de conocimiento, herramientas y espacios de aprendizaje permiten afrontar mejor los retos actuales del sistema y avanzar hacia una atención más segura, coordinada y centrada en las personas.
En el Día Mundial de la Salud, visibilizar estos proyectos es también una manera de recordar que la salud no se construye sólo en los dispositivos asistenciales, sino también en la formación, la prevención, la inclusión y el acompañamiento a los equipos profesionales que hacen posible su funcionamiento cada día.